Ganar era esencial para no dejar secuelas irreparables. Después de tres derrotas “al hilo”, que cercenaron el ánimo del equipo, abatido además por los imponderables constantes (traducido en lesiones y bajas repentinas, como la partida de Ronald Dupree), Regatas volvió a ver luz en el camino y recuperó la sonrisa en la Liga Nacional de Básquetbol al derrotar anoche a Estudiantes, de Bahía Blanca, por 87-81, en el marco de la 21ª fecha de la segunda fase.
Ahora el conjunto dirigido por Casalánguida, que no tuvo esta vez a Lou Roe (con un desgarro post juego contra Peñarol), tendrá tiempo para trabajar un poco más tranquilo pensando en la importante gira que tiene por delante: Río Tercero (lo recibirá 9 de Julio), Capital Federal (enfrentará al líder Obras) y Mar del Plata (ante el urgido Quilmes), entre el 17, 19 y 21 del actual, respectivamente.
El comienzo de Regatas fue dubitativo. Inactivo en defensa, no tuvo antídoto en el arranque contra la potencia interna de Meyinsse (11 en el primer cuarto) y estuvo lento en las coberturas. Entonces, Estudiantes sacó diferencia de diez en un par de oportunidades (5-15...14-24) de manera prematura y para disgusto del escaso público presente. La enjundia de Romano (seis) más el buen ingreso de Calderón (3 puntos y 5 rebotes) resultó insuficiente en el dueño de casa, que perdió el parcial 16-24.
El letargo se extendió a poco de transcurrido el segundo período, cuando Regatas sacó a relucir -otra vez, como ante Peñarol- el orgullo y amor propio, que primó sobre el buen juego. Con otra actitud, la historia empezó a escribirse de otra manera. Kante (13, con 9/10 libres en la etapa) hizo estragos en el poste bajo y Calderón lo complementó bien a él o Romano, según disponía Casalánguida. Así, Regatas pudo ir recortando la brecha al punto que una acción de 2+1 producida por Calderón lo dejó por primera vez en la noche al frente (29-28). Después, la distancia se amplió a cinco (35-30) por una pequeña ráfaga de De los Santos. Pero Estudiantes, que tuvo como sostén a Zago, respondió con “Pepe” Sánchez y en la última acción un triple de Sánchez Rosas le devolvió la ventaja: 42-43.
En la reanudación, volvió a mostrarse mejor Estudiantes. Con un pasaje productivo de Stanton, dos “bombazos” del puertorriqueño Ricky Sánchez y el surgimiento en escena de Espil, el “albo” se puso al frente 60-53. Cuando Regatas sacó otra vez su temple, tuvo más sacrificio defensivo y el tozudo Romano capitalizó sus atributos en el ataque, la balanza retomó el equilibrio. De hecho, Regatas pudo quedar arriba por la mínima: 67-66.
Al último segmento entraron intercambiando “golpe por golpe”. Sin embargo, los triples que consiguió Regatas a través de Cavaco (dos en el cuarto), De los Santos e incluso Calderón (cerró con 12+8 rebotes), fueron clave para golpear duramente a Estudiantes desde lo psicológico. Para más, en los bahienses estuvo errático en ese período final su emblema, “Pepe” Sánchez (0/5 de cancha) y si bien Aguerre (siete) encarnó una buena racha en un momento, lo mismo que Meyinsse y Zago, el cierre fue sin mayores sobresaltos para Regatas, que ganó y respira más aliviado. De todos modos, festejó más por impulso y entrega que por aceitado juego asociado. Debe reencontrarse con él si pretende aún pelear por quedar entre los 4.
Autor: Red Box Multimedia en exclusiva para www.radioequis.com