Economía
Tips para entender la economía que viene

Tips para entender la economía que viene
23/10/2011 |

La campaña electoral demoró los cambios que en distintas áreas reclamaba el modelo. Con el nuevo mandato se inicia un período de cuatro años para sentar las bases de un ciclo de desarrollo sustentable, según explicaron los especialistas consultados por Infobae.com 

La traumática salida de la convertibilidad entre 2001 y 2002 coincidió con un giro en la tendencia de las economías emergentes. Después de devaluar y cesar el pago de deuda, Argentina se encontró con un cómodo “colchón cambiario”, capacidad ociosa en la industria, mano de obra disponible y un incremento de la demanda de sus productos de exportación, con precios en alza.

Distintos economistas consultados por Infobae.com dieron su parecer acerca de las alternativas posibles para que, después de casi una década de elevado crecimiento, la economía local recupere el superávit fiscal y prolongue una expansión sustentable que por su duración es inédita en la historia argentina. Así, resumieron las debilidades que asoman en la macroeconomía actual en cuatro aspectos: inflación, fuga de capitales, superávit y subsidios.

Inflación

Fausto Spotorno, economista jefe de la consultora Orlando Ferreres y Asociados, consideró que “a partir del lunes hay que tratar de solucionar los problemas de los últimos tiempos, como la inflación y el retraso en las tarifas de servicios públicos, en particular gas y electricidad”.

Alfredo Gutiérrez Girault, economista jefe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) aporta que “en el escenario doméstico hay señales que da la economía que son bastante claras: necesita inversiones para frenar las presiones inflacionarias”. También consideró que “el crecimiento del gasto público se ha acelerado, de crecer al 30% al 37 o 38%, esos puntos adicionales no son un tema menor”.

Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, estimó que “emitiendo a tasas de 40%, la inflación va seguir siendo la misma o más”, a la vez que alertó por los riesgos de “financiar el gasto público con el impuesto inflacionario”.

Soledad Pérez Duhalde, de Abeceb.com, señaló que “mientras el contexto internacional juegue a favor, se pueden llevar adelante correcciones graduales, como una política monetaria contractiva, para frenar esta reducción de las reservas”.

“En muy corto plazo no tienen mucha más opciones que tocar el tipo de cambio para llegar a otra ancla nominal que disipe la incertidumbre. Lo importante es frenar las expectativas de inflación”, apuntó Pérez Duhalde, quien advirtió que un prolongado período de suba de precios en dos dígitos “se vuelve contractivo, porque el Banco Central se ve obligado a absorber la emisión convalidando una suba de tasas”.

Fuga de capitales

Para Soledad Pérez Duhalde, “persiste la fuerte dolarización de portafolios y no hay un ancla nominal en cuanto al tipo de cambio”, afectado por una inflación local por la que el billete verde es percibido como barato. “Se está previendo que cierto ajuste está por venir, es lógico por la coyuntura actual”, acotó.

“Sigue la demanda de dólares. En 2008, por la crisis financiera y el conflicto con el campo la fuga de capitales fue de u$s23 mil millones. Ahora, sin esos factores adversos este año llegó a u$s18 mil millones y puede alcanzar los u$s20 mil millones”, estimó la economista de Abeceb.com.

En este aspecto, Spotorno cree que “preocupa el financiamiento del Estado a través de los recursos del Banco Central”, dado que se llega a concluir el primer año con caída de reservas desde la devaluación, a la vez que la emisión de pesos “presiona a toda la inflación”.

Gutiérrez Girault destacó que por las expectativas de devaluación “la gente aumenta un poco la tasa de ahorro” y que “en Argentina, por características históricas se ahorra en dólares y esto explica la caída de reservas más que los vencimientos de deuda” que se pagaron con reservas del Central. No obstante, el analista del IAEF pondera que “los depósitos a plazo fijo no han caído y aunque no han subido, es un buen dato”.

Aldo Abram cuestiona que desde el oficialismo “consideran que, superadas las elecciones, esta fuga de capitales va a retraerse. Si no, pueden surgir dificultades para comprar legalmente divisas”. El experto de la Fundación Libertad y Progreso añadió que de aplicarse “un control muy policíaco desde AFIP y el Banco Central se va a generar una mayor diferencia entre el dólar al público y el dólar informal”.

Superávit

Aldo Abram subrayó que la contracción del superávit comercial por el crecimiento de las importaciones a una tasa superior que la de las exportaciones será resuelta por el Gobierno “con mayor proteccionismo para reducir la demanda, con promoción de sustitución de importaciones. Van a lograr que los consumidores gasten más y subsidien con sus bolsillos a empresarios ineficientes”.

Fausto Spotorno hizo referencia al tipo de cambio y la competitividad de la producción nacional y señaló que “es tiempo de acomodar las variables, pero cerrarse es el peor camino. Por ahí se logra un beneficio de corto plazo, pero a la larga es perjudicial, porque requiere muchos más recursos” para generar sustitución de importaciones en sectores en los que la Argentina no es competitiva.

“Las sustituciones de importaciones terminan siendo malas, porque siempre que hay crecimiento de la economía hay crecimiento de las importaciones, que significan un mejor nivel de vida”, indicó y aconsejó en este sentido “salir a conquistar los mercados que aún no tenemos”.

Soledad Pérez Duhalde manifestó que “hoy la Argentina tiene superávit comercial y fiscal, si se consideran los recursos extraordinarios, y eso en el mundo importa. Tenemos un nivel de deuda muy bajo, de 22% del PBI si se descuenta la deuda intraestatal. Es un ratio muy bueno al comparar a nivel internacional”.

La quita que se logró hay que reconocerla, si bien hubo un puntapié antes con la devaluación y el default que precedieron al canje” de 2005, opinó la experta de Abeceb.com. En materia de intercambio comercial, apuntó que el balance positivo se sostuvo por el “crecimiento muy fuerte en el que ayudó mucho el contexto internacional y el ingreso de dólares, que compensó vía precios la caída del superávit en combustibles”.

En cuanto a la deuda pública, Alfredo Gutiérrez Girault expresó que “Argentina es un país con un peso de la deuda relativamente bajo. Si se saca la deuda intra-sector público, el nivel de deuda remanente debe ser del orden del 22 o 23% del PBI y no supone una carga de vencimientos importantes para los próximos años. No sería un factor para preocuparse”.

No obstante, refiere que “ha habido una reducción del superávit de cuenta corriente” y recomienda que se impulse “una desaceleración en el ritmo de crecimiento del gasto público”, a tasas acordes al incremento del PBI, y salir paulatinamente de la “política fiscal compensatoria”, necesaria en tiempos de crisis como medida contracíclica, tal como ocurrió en los primeros años de gobierno kirchnerista.

Subsidios

Fausto Spotorno consideró que después de ocho años de congelamiento es “necesario algún tipo de ajuste de tarifas, que no significa la eliminación de los subsidios”, sino una adecuada administración de los mismos. “Es una forma de recuperar el superávit fiscal, que fue eje de esta gestión” apuntó Spotorno.

Soledad Pérez Duhalde coincide con que “mantener las tarifas fijas es insostenible si no se encuentran cajas extraordinarias, y eso es muy complicado”. Por eso, cree que después de ocho años de expansión, los márgenes para el gasto se redujeron. “Es un gobierno que pudo hacer política económica con la gran caja que tenía, con mucha plata en la mano, pero el año que viene, algún tipo de corrección va a tener que requerir”. 


Autor: Red Box Multimedia // exclusivo para www.radioequis.com